El poder de las vitaminas del complejo B: son claves para el desarrollo de tu hijo
Cuando hablamos del crecimiento y aprendizaje de los niños, solemos pensar en tareas, hábitos y rutinas. Pero hay un factor silencioso que trabaja todos los días detrás de su energía, su concentración y su desarrollo cerebral: las vitaminas del complejo B.
Dentro de este grupo, tres destacan especialmente en la infancia: vitamina B6, vitamina B9 y vitamina B12.
A continuación, te explico de manera sencilla qué hace cada una, dónde se encuentran y por qué es tan importante que los niños de 4 a 12 años las consuman de forma adecuada.
Vitamina B6 (Piridoxina): la vitamina que ayuda al cerebro a “comunicarse”
La B6 participa en la producción de neurotransmisores, sustancias que permiten que las neuronas se envíen mensajes entre sí.
Gracias a esto, influye directamente en:
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La concentración y la atención
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El estado de ánimo
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El metabolismo de las proteínas, clave en el crecimiento
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El sistema inmunológico
¿Dónde se encuentra la B6?
Alimentos comunes en casa:
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Proteínas: Pollo, pescado, huevos
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Frutas: Plátano
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Legumbres: Garbanzos y lentejas
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Tubérculos: Papa
- Cereales y granos: Avena
El desafío
Muchos niños no consumen suficiente pescado o legumbres, que son de las mejores fuentes. Además, la dieta infantil suele estar llena de alimentos procesados que no aportan esta vitamina.
Vitamina B9 (Ácido fólico o folato): esencial para el desarrollo del cerebro
La B9 es conocida por su papel en el embarazo, pero también es crucial en la infancia porque participa en:
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La formación de nuevas células, incluidas las neuronas
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El desarrollo cognitivo
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La memoria y el aprendizaje
Un buen nivel de folatos asegura que el sistema nervioso siga fortaleciéndose a medida que el niño crece.
¿Dónde se encuentra la B9?
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Verduras: Espinaca, acelga, brócoli
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Grasas saludables: Palta, frutos secos (almendras) y semillas (girasol)
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Legumbres: Lentejas, arvejas
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Fruta: Naranjas, papaya y melón
El desafío
Muchos niños son selectivos con las verduras verdes y las menestras, que son las mejores fuentes naturales.
Además, el folato se pierde con facilidad al cocinar, especialmente si se hierven los vegetales.
Vitamina B12 (Cianocobalamina): la que da energía y protege el sistema nervioso
La B12 es esencial en la infancia por lo siguiente:
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Forma las células de la sangre, que transportan oxígeno
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Protege la mielina, que es como la “capa aislante” de las neuronas
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Apoya la memoria, la concentración y el aprendizaje
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Ayuda a convertir los alimentos en energía
Sin suficiente B12, el niño puede sentirse más cansado, distraído y con menos rendimiento escolar.
¿Dónde se encuentra la B12?
Se encuentra naturalmente en alimentos de origen animal:
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Carne
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Pollo
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Pescado
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Huevos
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Leche y derivados
El desafío
Aquí aparece una dificultad real:
Los niños que comen poca carne consumen lácteos de forma irregular o siguen una dieta más “selectiva”, pueden no alcanzar los niveles adecuados.
Además, los lácteos no siempre se consumen en cantidades suficientes y algunos niños tienen intolerancia o preferencia por versiones vegetales sin fortificar.
¿Por qué estas tres vitaminas trabajan mejor juntas?
B6, B9 y B12 forman un equipo. Se necesitan entre sí para:
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Mantener saludable el sistema nervioso
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Apoyar la producción de energía diaria
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Participar en procesos relacionados con la memoria, la concentración y el aprendizaje
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Mantener una adecuada formación de glóbulos rojos
Cuando una de estas tres falta, las otras no trabajan al 100%.
Conocer de dónde vienen y entender los desafíos reales de la alimentación diaria es el primer paso para tomar mejores decisiones nutricionales en familia.